domingo, 1 de mayo de 2011

Si los pobres fueran un banco






Según la Encuesta de Condiciones de Vida del INE en Canarias hay 600.000 personas que viven bajo el umbral de la pobreza. La crisis económica ha hecho más pobres a los que eran pobres y ha empobrecido a los que pensaban que nadie los iba a sacar del paraíso donde ya tenían su casa, su trabajo y su tarjeta de crédito. Según la Red Canaria en defensa del Sistema Público de Servicios Sociales (Redesscan) el 30% de la población canaria está por debajo del umbral de la pobreza. Hace poco se publicó un informe de la Asociación de Grandes Empresas de Trabajo Temporal que decía que Canarias es la segundad comunidad después de Andalucía con mayor índice de miseria.
Otros datos tremendos son que Canarias es la comunidad del Estado con un mayor porcentaje (un 16%) de hogares donde todos sus activos están en paro. El 45% parado no reciben prestación por desempleo. Cada vez se privatizan más los servicios sociales, se dejan en manos de personal de ongs a las que se les promete una ayuda al principio de año pero luego no llega ese prepuestos. Todas las instituciones han recortado sus presupuestos sociales, pero según el informe de Redesscan el gobierno canario ha recortado más que el Estado, el cabildo y los ayuntamientos. El plazo máximo previsto en la Ley canaria de inserción es de 6 meses, pues en abril hubo mucha gente a la que no se le pagaba desde el gobierno canario desde hacía 8 meses.
Después de leer el informe de 15 páginas de Redesscan uno se pregunta cómo hemos llegado hasta aquí. Con 12 millones de turistas y una población local de 2 millones, Canarias es una potencia mundial en un sector que mueve la economía española. Cuesta entender que en una sociedad con un 30% de pobres la gente se resigne cada día a la cola del paro, al trabajo precario o a aguantar lo que le echen, pensando que, fitetú, cómo está la cosa, esto de trabajar es un privilegio no un derecho. En la primera década de este siglo el PIB español se multiplicó por 2, pero el poder adquisitivo de los asalariados bajó en la mayoría de los casos.
Pero la política del pan y circo da sus resultados, y la gente está dispuesta a salir a la calle por su equipo de fútbol, pero no para reivindicar que no se recorten los presupuestos sociales. El gobierno que deja en la calle a trabajadores sociales saca plaza de policías autonómicos en una comunidad donde los datos oficiales nos dicen que la inseguridad ha descendido. Están tan emocionados con la nueva policía autonómica que tuvieron la cara de pagar el viaje de todos los familiares de Gran Canaria a Tenerife para poder contar con público el día de la clausura de un curso. El director de la Academia Canaria de Seguridad, Víctor Chinea, autorizó el 12 de mayo de 2010 autorizar el gasto de la cantidad total de 2.568,60 euros" correspondiente a una factura de Viajes El Corte Inglés "por los traslados de los familiares del I Curso de Formación Básica del Cuerpo G eneral de la Policía Canaria para una exhibición de intervención policial". 50 familiares recibieron los billetes de avión gratis, bueno los pagamos con nuestros impuestos.La interventora frenó la autorización que había firmado el director de la Academia Canaria de Seguridad. “Debe tratarse de un error”, escribió la interventora.




Es una pena que no se cometan con los servicios sociales los mismos errores, y se pongan a dar apoyo económico a quienes se los quitan. La portavoz de Redsscan, Koldobi Velasco, nos decía el viernes en El Correíllo que es falsa la idea que el gobierno repite machaconamente: los recortes no afectan a la calidad del servicio. Pues claro que afectan que una enfermera haga el trabajo de dos o un profesor de inglés se ve obligado a sustituir a uno de matemáticas. Nos decía Koldobi que teniendo en cuenta los antecedentes de nuestro gobierno isleño y del ejecutivo español lo mejor será que los pobres se conviertan en un banco, se declaren en quiebra, y ya veremos como presidentes de gobierno, autonómicos, cabildos y alcaldes aparecen con dinero y se pelean para salvarlos. Parece una broma, pero a lo mejor esa es la solución.